La música es vida… y la vida es música
- Seba Mardones
- 20 abr
- 2 Min. de lectura
“Futbol is life”, gritaba un personaje de la serie Ted Lasso. Quienes sentimos amor por una disciplina, cualquiera que sea, quizás decimos lo mismo. En mi caso: “la música es vida”, o “la vida es música”.

En mis años como estudiante de música, llegó a mis manos el Paragone (Comparación de las Artes) de Leonardo Da Vinci, la parte introductoria de su Tratado de la Pintura. En ese texto establecía específicamente una competencia entre la música, la literatura y la pintura, en un ejercicio que hoy me parece innecesario, pero que, sin embargo, ofrece puntos de vista interesantes (¡no olvidemos de quién estamos hablando!).
Uno de ellos es que, según Leonardo, tanto la música como la literatura tienen un proceso de inicio, desarrollo y cierre, con cada una de sus partes bien definidas. Siempre me atrajo ese concepto, y cómo se establece la analogía no solo entre estas dos disciplinas, sino también con la vida misma: inicio, desarrollo y cierre. Igual que una canción, igual que una vida.
Si hacemos zoom, veremos que cada estrofa, cada coro, cada verso, cada etapa es eso mismo: inicio, desarrollo y cierre. De un proyecto, de un verano, de un año, de un mes, de un día…
Además, si vamos al meollo de la música, esta es tensión y reposo. Partir con una frase, luego resolverla, y después avanzar a otra que también habrá que resolver, en un constante inicio-desarrollo-cierre que no es más que tensión y reposo, para volver a comenzar.
Quizás, porque estoy más viejo, ya no me parece una canción, sino más bien una sinfonía, con movimientos que representan las vidas dentro de la vida.
Un compositor hábil debe manejar con destreza este juego; pero los intérpretes también. Cuando les digo a mis estudiantes que “la música es como la vida”, siempre me refiero a que, si te atrasas o te pierdes, tendrás que volver a tocar cuando te corresponde, porque la música, al igual que la vida, no para, no espera, no avisa.



Interesante, parte dos